¿CÓMO NO EXTRAÑARTE JORGE EDUARDO?
POR JUAN RAMÓN ÁLVAREZ

Los Ángeles primero de noviembre del 2014. De hoy en exactamente once meses, el nuevo ayuntamiento de Tepatitlán (2015-2018) estará ya en funciones, de hecho, tendrá ya un mes desempeñándose como tal pues el  ganador de las elecciones del primer domingo de junio del 2015, tomara posesión el primero de octubre del mismo año.

En otras palabras al actual gobierno municipal, le queda exactamente diez meses para entregar el equipo. O como dice la canción “te vas Ángel, perdón, Jorge Eduardo mío.”

Aunque ya existe el rumor de que el alcalde va pedir licencia de su puesto para lanzar su candidatura a diputado local claro por el Distrito 3 de Jalisco. En otras palabras Jorge Eduardo se va o se va, sea a principios de enero o sea el primero de octubre.

A la partida del presidente municipal suceda cuando suceda, los ciudadanos de Tepa ¿iremos a extrañar al alcalde González Arana? Definitivamente ese va a ser el caso. ¿Cómo no extrañar 1) el crudo nepotismo jamás visto y permitido en el municipio 2) Los despidos masivos de empleados municipales y 3) la torpe promoción del pre candidato institucional Norberto Venegas Íñiguez?

1) En otras ocasiones he tratado este punto, el nepotismo en su forma más cruda se ha practicado sin miramiento alguno, sin vergüenza de ninguna forma bajo la bendición y supervisión de Jorge Eduardo González Arana.

Y si bien, durante el trienio de Enrique Navarro de la Mora (2001-2003), la familia Pérez Martínez también estuvo haciendo de las suyas, ésta vez no únicamente fueron ellos pues el secretario del ayuntamiento Norberto Venegas Íñiguez en forma igual, metió a trabajar al gobierno municipal, a más de doce parientes cercanos.

Pero ¿qué decir de los propios parientes del alcalde? ¿Qué tal los contratos otorgados por el presidente municipal al esposo de su sobrina? Repito sin miramiento ni vergüenza alguna, este trienio se ha notado por su práctica nepotista en la forma más cruda. Esa parcialidad, lo han hecho los funcionarios actuales a pesar de los principios panistas o mejor dicho pasándose los mismos por el arco del triunfo.

2) ¿Cómo no extrañar a la “gobiernilla” de Tepa y su actuación como represivos patrones del Siglo XIX? Su conducta es como de porfiristas que se cebaron despidiendo docenas de empleados del ayuntamiento sencillamente porque ellos, los trabajadores, se atrevieron a ejercer su libertad de expresión y de asociación al mostrar predilección primero por el candidato a presidente del comité de Acción Nacional don José Dolores González y después por el precandidato panista a presidente municipal Rigoberto González Gutiérrez. Así es, solo por eso se quedaron sin empleo esas docenas de trabajadores.

3) ¿Cómo no extrañar que por primera vez en Tepatitlán y bajo un ayuntamiento panista, existe de forma burda y prosaica, un candidato “institucional” como le llama muy atinadamente doña Elba Gómez Orozco a Norberto Venegas Íñiguez?

Lo interesante es que durante muchas décadas, el Partido Acción Nacional criticó agudamente al PRI por precisamente hacer eso, por promover de forma oficial, con dineros públicos y en tiempo del ayuntamiento, al candidato ungido por el ejecutivo saliente.

Sin embargo ésta vez además de la forma tan torpe de conducirse del alcalde para impulsar a su favorito, lo ha hecho con carácter que deja mucho que desear.

Me explico: no hay evento que tenga que atender el presidente municipal donde al último minuto y alegando una emergencia, mande precisamente al secretario del ayuntamiento para que se “foguee” en esos menesteres. Incluso ya hay registro con fotos y videos de varias de esas funciones donde el pre candidato oficial, toma tan en serio esa encomienda que acude a todos esos lugares acompañado nada menos que de la señora del alcalde. ¿Háganme el favor?

No creo que haya necesidad de explicar más. Por eso les digo que esos fueron mis tres puntos y ésta es mi conclusión:

Tepatitlán no había tenido hasta este trienio, nada parecido en el crudo nepotismo, en los despidos masivos y la forma tan torpe, tan burda de promover al candidato escogido por el alcalde en turno incluso donde la esposa del presidente, acompañara a todos lados (pero sin su marido) al candidato “institucional.” ¡Ave María Purísima!

Pero pues afortunadamente todo tiene fin y por más que nos duela (gulp), en exactamente diez meses, ya no estará en el poder la tan nefasta camarilla. Pero si el alcalde pide licencia para lanzar su candidatura, entonces su retirada será más pronto. ¡Haznos el favor Señor de la Misericordia!

Entonces aunque ahora nos pese toda la represión y torpe conducta de la actual “gobiernilla” de Tepa, puedo fácilmente ultimar y además volver a preguntar ¿cómo no extrañarte Jorge Eduardo?

Amigo lector si la opinión de su servidor no concuerda con la suya, yo quiero conocer la de usted, gracias.

alvarezdmezcala@yahoo.com