BODAS DE ORO DE TROGELIO GARCÍA Y VICTORIA CASTELLANOS

Capilla de Guadalupe Jal.- Con el amor a flor de piel, el pasado miércoles 18 de julio de 2014 a las 13.30 de la tarde Rogelio García y Victoria Castellanos, renovaron sus votos matrimoniales en la bella parroquia de Nuestra señora de Guadalupe, que lucio esplendoroso en este memorable día.

Llegaron a las puertas de la parroquia acompañados de sus hijos, Martha Elba, Dora, Rogelio Elodia y María Concepción, siendo recibidos por el señor cura Ricardo Navarro Alcalá, y los sacerdotes Francisco Rodríguez Sotelo, y Pascual González, mismos que después de saludarlos los invitaron a pasara al templo, al llegar al altar ocuparon ellos y sus hijos lugares especialmente preparados para estas bodas de Oro.

En el crucial momento estuvieron acompañados por sus familiares y amigos, en especial por Hijos, que les desean un bendecido matrimonio, en el que la honestidad, la comunicación, el buen trato, la confianza y el compromiso formen parte de su vida como hace cincuenta años renovaron sus promesas matrimoniales.

Los representantes de Cristo en el sermón pusieron como ejemplo de matrimonio a los cumpleañeros instando a los presentes pero especialmente a sus hijos seguir este ejemplo de perseverancia y fidelidad en su matrimonio, pidiendo que Dios les conserve muchos años más de vida matrimonial.

Enseguida procedieron a renovar sus votos matrimoniales después de cumplir ya 50 años que se unieron en sagrado matrimonio, el concurrido evento contó con un excelente ambiente, muchos obsequios y e l mejor deseo.

Al salir del templo fueron ovacionados y felicitados por sus familiares e invitados.

La fiesta fue en elegante salón ISMAR, donde el matrimonio de Rogelio y Victoria fueron los homenajeados en esta fiesta muy contentos compartieron los alimentos con sus familiares e invitados, donde abundaron las viandas las bebidas y no podía faltar el Tequila y la música de mariachi, Águilas Negras.

Para cerrar con broche de oro, el matrimonio agradeció a todos sus acompañantes, ser testigos del día tan memorable el cumplir sus bodas de Oro.
Manuel Galindo.